Nombre procedente del checo pulca, medio paso o joven polaca.
Se baila dando vueltas con numerosas figuras y combinaciones en las que los bailadores expertos también acostumbran a improvisar.
Puede sugerir: fuerza, alegría, vivacidad, alocamiento, frenesí.
Procedente de Chequia está documentado en Praga a partir de 1835, en Viena en 1839, y a partir de 1844 en Londres y en Cataluña.
Dos teorías sobre los orígenes: la teoría romántica o legendaria que representa el origen en una joven checa que bailaba en medio del camino y un músico anotó la melodía y los pasos. Otra teoría la hace proceder de una danza bohemia, creada a principios del siglo XIX, variante de un paso militar muy antiguo.
En sus inicios fue un baile muy criticado por su violencia y fuerza arrastradora. Hacia el 1850 toda Europa bailaba polca. Se bailó con asiduidad hasta medianos del siglo XX. Se combinó con otros bailes contemporáneos: vals-polca, polca-mazurca, etc. y como el vals, tiene numerosas variantes: polca alemana, polca picada, polca cruzada, polca austriaca, húngara, saltada, etc. Tanto Johann como Joseph Strauss son autores de numerosas polcas. Muchos músicos catalanes también son autores de polcas de una gran calidad musical.