Vivimos tiempos de cambios profundos. El escritor portugués Gabriel Magalhães nos habla de Europa y de los bailes como lenguaje de comunicación y de unión entre las personas y los pueblos, en un bello artículo (“El vals de Lisboa”) publicado en La Vanguardia del 25 de julio de 2011: “A mi generación una pandilla de malos políticos le está robando el sueño político de su vida, que es Europa. Me gusta ser portugués, pero moriría por Europa. Y no lo haría para que nadie me pagara cafés peninsulares. No lo haría a cambio de fondos comunitarios, sino sencillamente por la enorme felicidad de poder bailar con mi hija de ocho años un vals en una plaza de Lisboa, por una noche de verano, al ritmo de una orquesta dirigida por un maestro vienés”.