Un día de baile movido con las músicas de Bailongu y gente muy variada (turistas, vecinos, curiosos y paseantes que pasaban por allí) dejó un repertorio de divertidas anécdotas, de alegría y de buen rollo. Una segunda noche, en el marco del baile con orquesta, Bailongu propuso a los bailadores y a las bailadoras que movieran el esqueleto con una animación desde el escenario. Un año más Bailongu movió a muchas personas ante la atenta mirada del monumento de Gaudí. ¡Que continúe la fiesta!
Abril 2010