El encuentro fue un éxito. Baile, bailes, animaciones, y pequeños y pequeñas marcando el paso; incluso preparamos el Baile de Gala ¡para de aquí veinte años! Nos gustó mucho encontrarnos en Bailongu muchos amigos y amigas, de siempre, tan bien acompañados. Nos encantaron las filas que Albert organizaba con su charlatanería mágica, que despliega siempre que tiene un micrófono en la mano…
Nos gustan los mundos que se esconden en el universo Bailongu y ahora tenemos una propuesta alternativa para explicar la creación: No fueron Adán y Eva, sino los niños y las niñas los que llenaron el planeta de emoción… ¡Esperamos repetir el 2012!
Noviembre 2011