Nombre procedente del inglés fox y trote, literalmente salto de zorro. Otra versión dice que viene del bailarín Harry Fox, es decir el paso saltado de Fox.
Baile de pareja en constante desplazamiento por la pista.
Puede sugerir: enamoramiento, balanceo, intimidad, alegría, gozo.
Procedente de Norteamérica, el foxtrot se conoce en Londres a partir del 1914 traído por los soldados americanos. Llega al Estado español entre 1915 y 1917, ya en el año 1918 consta en los repertorios de bailables barceloneses.
El fox trot nació a partir del ragtime, género optimista y agradable de ritmo alegre, música tocada por negros imitando los blancos. A pesar de sus inicios escandalosos, su difusión fue imparable instalándose rápidamente en todas las salas de baile de Europa.
El paso del fox se ha utilizado para bailar estilos New Orleans, Dixieland, Chicago, etc., para bailar las baladas lentas del jazz de la época, swing e incluso como comodín por bailar cha-cha-chá, bolero, tango, etc. Es uno de los géneros más apreciados por las orquestas de baile.