Para celebrarlo, para vivir la vida con aires de optimismo y hablar el lenguaje mágico del baile, Bailongu dio clases abiertas de country, salsa, merengue, bachata... Y después de aprender, ¡todo el mundo a bailar! Mucha gente participó y tanto bailando en pareja como moviéndose “sueltos” al ritmo de las músicas de Bailongu, la gente del barrio volvió a mover la alegría y a bailar momentos de convivencia y celebración.
Octubre 2011