Respirando veteranía
"La
sequía persistente tiene solución evidente: Sólo es preciso convocar a los
veteranos de Bailongu a una noche nostálgica... Parece que fue automático que
todas y todos, esperando el baile del sábado 2 de febrero de 2008, empezamos a
silbar nuestra canción preferida para bailar y así fue como las gotas cayeron
del cielo. La noche fue movida, algunos no paraban de charlar, otros no se
perdían ni un baile. El proyector mostraba, impúdico, escenas del pasado y, la
verdad, todo el mundo se veía mucho más joven en la realidad actual... Otra
experiencia veterana ha hecho posible deslizarse hoy por la pista de Bailongu con la gente bailonguera
de siempre.”