!Frío urbano fuera calor de gala dentro!
"Un sábado frío, el tercero de noviembre de 2007. La montaña
de Montjuic está pintada de gala con los colores del fracaso de los trenes de
cercanías. La gente de Bailongu se aleja de
!Que bonitas y refinadas que van las chicas! !Que guapos y
elegantes los chavales! Como no podía ser de otra manera, la noche arranca con
una marcha y unos valses que transmiten la belleza de los paisajes austriacos y
la precisión perfeccionista germánica. Después, cuando todos los asistentes se
añaden al bailar marchoso y al girar del vals, las agujas de los relojes marcan
el inicio de una fiesta encantadora, que vivirá y verá trece parejas de taxis
rodando y rodando y más de dos centenares de sonrisas marcando el paso.
Dicen que la vida camina plácida y optimista cuando todo parece
azaroso y aleatorio, pero lo cierto es que nada no permite la alegría y la
fiesta de un baile, si todo no está muy bien organizado. La tradición del baile
de gala ha vuelto a traer el calor de Bailongu a una ciudad que entre apagones
de luz, socavones en los andenes, colas y retrasos de trenes, se ha ido
enfriando. !Que continúe la fiesta!"